Navidad e Infertilidad. Navidad sin niños

Navidad e Infertilidad. Navidad sin niños

La batalla contra la infertilidad es especialmente difícil durante las vacaciones de Navidad. Las consultas médicas reducen sus horarios y en ciertos días los suspenden, algunos ciclos de tratamiento son pospuestos por este motivo; las calles , la televisión y los centros comerciales están saturados de referencias a la infancia, juguetes, niños, Reyes Magos y Santa Claus por todos los sitios; tal vez el año pasado la pareja esperaba estar embarazada en esta época y no lo está; y muy probablemente es difícil entusiasmarse con los regalos de Navidad y con las celebraciones cuando  todo el mundo que nos rodea nos parece que tiene un hijos y la única alegría que nos haría realmente felices y el único regalo que querríamos sería una prueba de embarazo positiva.

Así que con esta aguda conciencia de que las luces navideñas parecen ser más intensas este año, podríamos pensar en ciertas reflexiones sobre cómo bajar la potencia a esas luces. Por supuesto, ser infértil no te hace la única persona que siente una cierta decepción este periodo de excitación general, hay otras personas que por diversos motivos se siente extraños en estas fechas y ellos también tienen sus estrategias de afrontamiento.

Todo el mundo tiende a tener expectativas exageradas de la unión familiar y de felicidad en este momento del año, pero mirado en detalle no todo es tan real y no todo es tan feliz. A veces esas mismas familias no se han visto o han tenido un contacto mínimo durante el año, a veces, ni siquiera se llevan bien y en ocasiones se sienten unidos más por una obligación que por un deseo.

La infertilidad en estas fechas parece un recordatorio de tristeza reproductiva de las parejas, y también es un asunto no resuelto que remuerde por dentro. Así que ¿cómo se puede superar esta decepción emocional en un momento del año en que otros parecen tan relajados celebrando las alegrías propias de la Navidad?. El primer paso y el primer pensamiento positivo es: La pareja ya es una familia. Los hijos aumentarían la familia pero un hombre y una mujer que deciden caminar juntos ya han adquirido un compromiso vital y ya son una unidad familiar. El segundo paso es “¿qué puedo hacer yo para poder controlar este malestar y no dejar que me invada?”, tomar las riendas para controlar la intensidad y la duración del  malestar de estos días.

Por ejemplo, es interesante decidir en pareja cómo se desea celebrar las fiestas de este año. ¿Quieren organizar una fiesta propia o asistir a un montón de reuniones de familiares?, ¿Sería un alivio para la pareja pasar un tiempo tranquilo juntos, quizás un viaje o pasear al aire libre?, Si la escena del centro comercial abarrotado es intolerable, quizás es el momento de hacer las compras por internet, o quizás inventar un nuevo ritual y abandonar las obligaciones familiares… dar rienda a la creatividad para celebrar y disfrutar de una manera poco dañina estos días. En lugar de dejarse absorber por el frenético ambiente pre-navideño pensar en opciones alternativas y sumergirse en ellas.

Y ya que se empieza un nuevo año, quizás también es el momento de repensar hacia donde iremos al año siguiente.  Ponerse límites y plazos, irlos cumpliendo, no permitir que la infertilidad inunde todas las facetas de la vida. ¡Dejar volar la imaginación y descubrir nuevos aspectos de uno mismo a medida que avanza en el nuevo año!

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