¿A qué edad es razonable dejar de someterse a tratamientos de reproducción asistida?

¿A qué edad es razonable dejar de someterse a tratamientos de reproducción asistida?

En 2008 dos mujeres de 70 años fueron madres en la India gracias las técnicas de Reproducción Asistida. En este país no hay regulación al respecto y aunque están tratando de cambiar la legislación lo cierto es que muchos niños/as nacido de parejas mayores pagarán las consecuencias.

En nuestro país la Seguridad Social marca su tope en los 40 años de la madre, y aunque la Comisión Nacional de Reproducción Asistida recomienda no sobrepasar los 40 años lo cierto es que muchas clínicas privadas tienen su tope en los 50 años.

¿Hasta qué edad es razonable prolongar la posibilidad de tratarse? Cada mujer tiene que ponerse su propio límite, no la ley ni los médicos – públicos o privados-, pero debe tomar en consideración no sólo aspectos biológicos del proceso sino también psicológicos.

La maternidad en la edad pre-menopaúsica puede ser un reto, pero la educación de un adolescente en la menopausia tampoco es un factor que hay que desdeñar, la pareja debe ser consciente de sus fuerzas ahora y en el futuro y tomar la decisión más adecuada. Los niños requieren una energía física indudable, el bebé que está quieto en la cuna se despierta 3-4 veces durante la noche los dos primeros años, pero luego comienza a gatear, y luego a caminar y correr… y luego sus exigencias pasan por jugar, aprender a montar en bici, etc. Pero también psicológicamente suponen un reto, si la distancia generacional es muy grande entre padres e hijos se puede caer con facilidad en la falta de empatía, incomprensión, etc.

Hay que valorar que se desea un hijo en todas sus etapas, no sólo el hijo-bebé, sino el hijo-niño escolar, el hijo preadolescente, el hijo adolescente y el hijo joven… La paternidad consiste en acompañamiento del hijo/a a lo largo de todas las etapas hasta que se hace un ser independiente y autónomo y lo ideal es estar en el 100% de las facultades físicas y psicológicas para llevar esta tarea de acompañamiento con éxito.

Hay que pensar también en lo que supone para el niño tener papas y mamás mayores y el peaje que tendrán que pagar por ello. Padres mayores suponen menos energía para compartir juegos, viajes, pero también más preocupaciones sobre salud o longevidad que otros compañeros no tendrán. La felicidad puede estar impregnada de preocupaciones sobre el futuro de los padres y del hijo.

Decidir libremente ser o no ser madre hasta una edad determinada con todos los elementos de decisión, esa y no otra, es la clave.