Peticiones de un pareja infértil: diez cosas que debes dejar de hacer

Peticiones de un pareja infértil: diez cosas que debes dejar de hacer

Considerando que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) alrededor del 10% al 15% de las parejas tienen algún tipo de problema de infertilidad; no será raro que en nuestro entorno se encuentre una de ellas.

Si la pareja ha decidido mantenerlo en la privacidad y sólo algunos más allegados lo conocen, se debe respetar su deseo de no comentar nada del tema; pero si la pareja lo ha compartido con su entorno, entonces hay algunas pautas para no herirles en situaciones cotidianas.

Dejar de asumir que la pareja no quiere saber nada de niños o bebés: Mantener en secreto un embarazo no es buena idea, se acaba sabiendo;  o no compartir nada de los hijos, no es natural, llevará a silencios incómodos. Una buena idea es dar la noticia de un nuevo embarazo por teléfono y así permitir privacidad y espacio para la primera reacción de la pareja infértil. Por otro lado si se comentan cosas de niños, se debe dar la misma importancia que a cualquier otro tema de la conversación.

Dejar de hablar de un embarazo, revisiones médicas, preparativos,  etc.: Seguro que hay muchas parejas fértiles para hablar del tema, hablar demasiado de un embarazo sólo recuerda a la pareja infértil  lo mucho que le falta; es mejor hablar con ellos de los que se hablaba antes de quedar embarazados, de lo que hizo que aquella pareja se eligiera como amiga (aficiones, recuerdos, puntos en común…).

Dejar de preguntar si ya están embarazados, si la pareja lo consigue, será la primera en decirlo, si no dice nada, no, no están embarazados, no hay que preguntar. Con un ¿qué tal va todo? Es suficiente.

Dejar de sugerir la adopción, la pareja infértil desde el momento que tiene el diagnóstico piensa en todas las opciones posibles, no tener hijos, adoptarlos, o hasta separarse… La adopción está sobre la mesa pero no siempre es algo que sea querido por la pareja o por uno de los miembros, ni un proceso fácil. Tomar la decisión de adoptar es otra batalla diferente de la infertilidad, y saber que existe la adopción no hace que la infertilidad sea más llevadera. En cierto modo es como decirle a alguien que se murió su padre, no te preocupes aún tienes a tu madre. Lo mejor es no hablar del tema y si la pareja decide finalmente ir por ese camino,  apoyarles sin asumir que la adopción borra automáticamente el dolor de la infertilidad.

Dejar de decir “todo ocurre por algo”, “quizás no estaba en vuestro destino” o mencionar a Dios, estos comentarios solo añaden a la infertilidad la vergüenza de “no merecerlo” o ser distintos y no elegidos.  A veces hay cosas malas que ocurren a gente buena y eso no tiene explicación; la infertilidad es una de esas cosas.

Dejar de decir lo afortunados que son por no tener hijos, lo mucho que cambian la vida, las renuncias que hay que hacer o los problemas que causan. La pareja infértil estaría deseando tener ese tipo de problemas y no pueden; tienen en cambio, otro tipo de problemas, la infertilidad les mantiene preocupados, les hace renunciar a otras cosas, les ha cambiado la vida y hasta su relación sexual.

Dejar de acusarles por no valorar las cosas buenas de su vida, su matrimonio, su trabajo, su casa… eso no quita el dolor de la infertilidad, el ser humano está preparado para sentir muchas emociones diferentes a la vez y por desgracia las buenas no anulan completamente a las malas, y generalmente se habla más de lo malo (que es lo que preocupa) que de lo bueno.

Dejar de dar consejos que no se han pedido; sugerir una nueva clínica o un nuevo tratamiento, una nueva dieta o algún truco que le funcionó a una vecina, sugerir que se relajen y vendrá sin pensarlo…  En vez de eso, asumir que la pareja está buscando la mejor solución con los mejores especialistas, si quieren más consejos, preguntarán.

Deja de minusvalorar la infertilidad, deja de decir “podría ser peor”, “al menos no es cáncer”… eso implica que sus sentimientos ante la infertilidad son tonterías. Está demostrado que la infertilidad aumenta el sentimiento de tristeza y ansiedad. La reacción de la pareja infértil es  normal, y lo que necesitan es apoyo, no invalidación. Si no sabes qué decir, es mejor no decir nada.

Si tienes una pareja infértil en tu entorno, se cuidadoso, pero natural, lo agradecerán.