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La maternidad subrogada

La única opción para muchas parejas infértiles para tener un hijo.

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Maternidad subrogada

Se hablad de maternidad subrogada cuando una mujer lleva a término el embarazo y da a luz a un bebé que le pertenece a otros padres genéticamente y legalmente. Este método, es la única opción para muchas parejas infértiles para tener un hijo.

Es una parte de la reproducción asistida en la que los padres son colaboradores necesarios dentro del proceso y que se ven inmersos desde el momento mismo de esta elección. Para alcanzar el embarazo de la madre portadora, se utiliza la fecundación in vitro o inseminación artificial, dependiendo del caso.

Existen distintos factores involucrados en un proceso de maternidad subrogada: los factores médicos, los factores legales, los costes y requisitos de la madre que da su vientre en alquiler… y factores psicológicos.

En este tipo de paternidad la posibilidad de complicaciones psicológicas como resultado de la vinculación emocional de la madre de alquiler con el bebé, la dificultad de vinculación de la madre genética por no vivir el embarazo y el parto dentro de su cuerpo, las constantes preguntas de familiares y allegados, las consideraciones legales, religiosas y éticas… hacen que el ser humano se vea enfrentado a una situación que no se ha producido de manera natural, que le produce un estrés intenso pero no por ello es insalvable.

Es imprescindible un asesoramiento y evaluación psicológica previa a la aceptación del proceso por parte de parejas infértiles y las madres de alquiler, ya que como cualquier otro embarazo, seguirá su curso hasta convertirse en un bebé y deben estar seguros de cada paso que dan.

Programa Preventivo: En este programa básico se dan pautas  a las parejas para afrontar el proceso con control sobre su estado emocional; en cada una de las etapas del proceso así como su vida normal; ya que son muchas las áreas vitales sobre las que incide la subrogación: social, laboral, familiar, actividades de ocio e incluso sobre las propias relaciones de pareja y sexuales. Se ayuda a la pareja a tomar conciencia de la situación, aceptar el diagnóstico y preparase como si se tratara de un entrenamiento deportivo para el proceso de subrogación.

Programa de acompañamiento: Un proceso de subrogación tiene una duración variable dependiendo los factores que intervienen, legales, médicos, etc… pero también de la técnica que se aplique (FIV, con/sin donante, ciclo congelado, introducción de más de un embrión para asegurar el éxito, etc…) y su éxito en la madre receptora, las parejas en tratamiento necesitan apoyo psicológico en las diferentes etapas así como apoyo al conocer el resultado de cada fase del proceso, que a veces,  no siempre es el deseado.

Es esta etapa se ayuda a la pareja a  controlar la ansiedad y la tristeza, además en este momento suele haber fallo de autoestima, mejorar el autoconcepto y las dificultades de comunicación (que en este momento, casi seguro, ya han surgido) con la familia, los amigos, o en el trabajo y con en ocasiones con otros factores intervinientes del proceso.

Evitar que se deteriore la relación de pareja, con posibles sesiones conjuntas, gestionar los conflictos y en la medida de lo posible prevenir las disfunciones sexuales de origen psicológico (problemas de excitación, falta de deseo o de orgasmo, desinteres, etc..)

Se trata de mantener el mayor control posible sobre una situación que es emocionalmente poderosa y muy imprevisible.

Programa de despedida: Al finalizar el proceso de subrogación, si éste ha sido un éxito hay que acompañar a la nueva familia a adaptarse a su nueva realidad y si por desgracia, no ha sido un éxito hay que elaborar en terapia las emociones, frustraciones y renuncias que suponen; aceptar la nueva situación y ayudar a las parejas en su nuevo camino. El objetivo final de este programa es hacer un duelo sano y  disminuir la incertidumbre una vez que se ha acabado una etapa de la vida que ha consumido tantos recursos (psicológicos, médicos y económicos), en resumen, aumentar la sensación de control de la pareja sobre el futuro, la vida es larga y hay que vivirla de la manera más sana posible.