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Terapia psicológica en procesos de reproducción asistida en Madrid

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Terapia reproducción asistida en Madrid

El deseo de tener un hijo y no poder alcanzarlo supone un malestar que afecta a los dos miembros de la pareja. Aunque el logro de un embarazo parezca un proceso sencillo, lo cierto es que es el resultado de una interacción armónica de múltiples y complejos procesos biológicos. Cuando una pareja descubre su incapacidad para alcanzar el embarazo de manera espontánea, se enfrenta a una serie de reacciones emocionales complejas, ansiedad ira, culpabilidad, estrés, rechazo… que han sido igualadas a las que presentan pacientes con otras patologías crónicas graves. De hecho la infertilidad es considerada por la Organización Mundial de la Salud como una enfermedad crónica.

El proyecto de vida de la pareja se ve cuestionado al no ser capaces de concebir de forma natural y tener visiones distintas sobre qué deberían hacer a partir de este momento. Una vida sin hijos, adoptar, someterse a técnicas de reproducción asistida, si es así, durante cuánto tiempo… Lo cierto es que después de diagnóstico y sin quererlo  han emprendido un camino complicado y difícil desde el punto de vista emocional, por lo que se requiere ayuda de psicólogos especializados en fertilidad. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que alrededor del 10% a 15% de las parejas tienen algún tipo de problema de infertilidad. La práctica profesional nos permite enfatizar la importancia y la necesidad de la intervención psicológica en este nuevo campo. Por eso estamos convencidos de que en Terapia reproducción asistida en Madrid podemos ayudaros.

La psicología de la reproducción asistida ofrece apoyo psicológico a los pacientes en intervención individual y/ en pareja.

Cuando una pareja es diagnosticada de infertilidad y se les comunica que sus posibilidades de ser padres pasan por un tratamiento de fertilidad, se abre ante ellos un mundo de incertidumbre; desde el desconocimiento absoluto de los tratamientos que existen y que se les aplicarán hasta los procesos emocionales que pasaran juntos y por separado. Con apoyo emocional profesional y buena preparación mental se puede reducir la ansiedad y controlar el estrés.

Se les ayuda a tomar conciencia de la situación, aceptar el diagnóstico y preparase como si se tratara de un entrenamiento deportivo. En Terapia reproducción asistida en Madrid podemos ayudaros.

¿Por qué una intervención psicológica?

La infertilidad es una condición médica, incluso la infertilidad de origen desconocido (desconocido, no inexistente), pero es también una experiencia psicológica, ya que el ser humano no puede desvincular su psicología de sus vivencias y en este caso la biológica es una barrera con muchas implicaciones psicológicas.

La pareja infértil ve frustrado el proyecto personal y de pareja y se abren posibilidades en ellos,  que, de haber funcionado la naturaleza nunca se hubieran abierto (adopción, tratamientos, separación…). Además el entorno rara vez acompaña, la presión social por tener hijos y tenerlos sanos y varios y cada dos años desde el primero es tremenda; esta presión pasa a la pareja y a otros ámbitos sociales o laborales y al no poder ejercer otros roles (padre y madre) se ven excluidos  (o se autoexcluyen) en muchas situaciones sociales.

Todos los estudios coinciden en que los efectos emocionales son fundamentalmente ansiedad, depresión, baja autoestima y disfunciones sexuales de distinta intensidad. No es una generalidad y  hay individuos que pasan por ello sin necesitar ayuda pero son reacciones muy frecuentes y más intensas en las mujeres. Por otro lado la pareja empieza fuerte, pero a medida que avanzan los tratamientos y no hay éxito se van debilitando y aflorando otros problemas, si la pareja los supera llegan a una situación de aceptación y adaptación a las circunstancias; si no los superan pueden llegar incluso a la ruptura.

En Terapia reproducción asistida en Madrid podemos ayudaros.

Programa preventivo

En este programa básico se dan pautas  a las parejas para afrontar el proceso con control sobre su estado emocional; en cada una de las etapas del tratamiento así como su vida normal; ya que son muchas las áreas vitales sobre las que incide la infertilidad: social, laboral, familiar, actividades de ocio…

Programa de acompañamiento

Un tratamiento de fertilidad tiene una duración variable dependiendo de la técnica que se aplique (Inseminación artificial, FIV, con/sin donante, ciclo congelado…), las parejas en tratamiento necesitan apoyo psicológico en las diferentes etapas así como apoyo al conocer el resultado de las fases del tratamiento que no siempre es el deseado.

Programa de despedida

Alrededor de un tercio de las parejas tratadas por problemas de fertilidad no logran que el embarazo llegue a término y por lo general deben aceptar esa realidad para poder seguir adelante con sus vidas.  Renunciar a un sueño, elaborar el fracaso y aprender a vivir con las cartas que te han tocado, son las fases que se trabajan en este programa.

 

La intervención psicológica tiene que cubrir tres objetivos

  • La disminución del estrés asociado a la infertilidad y su tratamiento

La respuesta emocional de las parejas infértiles se traduce en ansiedad (por la llegada de una paternidad que no llega) y en depresión (por lo que ello supone en sus expectativas de futuro).

Los hombres con un diagnóstico de factor masculino tienden a experimentar más emociones negativas, se sienten más estigmatizados y las mujeres tienden a tener cuadros más complejos y depresivos.

Además en una gran proporción de casos es una situación sorpresiva, la pareja ni se lo esperaba, y por ello carece del conocimiento y las habilidades cognitivas y emocionales para enfrentar el problema. El apoyo psicológico busca trabajar esas habilidades de afrontamiento y reforzar los vínculos de la pareja ante la adversidad. En el espacio terapéutico se busca recuperar el equilibrio perdido y el control de sus vidas.

  • La colaboración en la consecución de la gestación

A menudo las personas adoptan estrategias de evitación activa (“evito ver mujeres embarazadas o encontrarme con parejas con hijos”), o pasiva (“ya ocurrirá, espero un milagro”), y esas estrategias van enrareciendo la relación de pareja.

El psicólogo de reproducción tiene que lograr el mejor grado de adaptación de la pareja a la situación acompañarles en el camino de conseguir la gestación, buscando estrategias basadas en atribuir un significado positivo a la experiencia (“mientras que esperamos los tiempos del  tratamiento para intentar el embarazo crecemos como personas y como pareja”) y confrontación activa con los sentimientos (“puedo expresar cómo me siento, mi problema no es tan único y hay otras personas como yo”).

Por otro lado, este acompañamiento tiene que evitar el abandono del tratamiento por la amenaza que significa para la estabilidad de la pareja el estrés por el que pasan o por el contrario, acompañar en el cierre de esa etapa si deciden que prefieren estar sin hijos que seguir así.

  • El equilibro de la pareja

Los factores que inciden en el equilibrio tienen que ver con la calidad de la comunicación de pareja en torno la infertilidad y su manera de solucionar la situación (que no deja de ser un problema más entre los muchos que se encontrarán a lo largo de la vida) y los mecanismos de enfrentamiento del estrés que use cada uno.

Los conflictos tienen que ver con: El diagnóstico específico de la infertilidad, (culpa, auto-reproche o reproches expresados en forma abierta o encubierta). La expectativa consciente o inconsciente de que el otro miembro “¿se siente como yo me siento?” y lo que supone para cada uno la paternidad

El psicólogo de reproducción tiene que ayudar a que los miembros de la pareja se puedan expresar con libertad sobre las expectativas que tienen, del tratamiento, del otro y del futuro.

En Terapia reproducción asistida en Madrid podemos ayudaros.

El 71% de las parejas respondió afirmativamente cuando se les preguntó si les gustaría recibir orientación y apoyo emocional; sin embargo, sólo el 12% de estas parejas declaró haber recibido tal tipo de intervención como parte de su tratamiento.

KERR, Brown & Balen, 1997
Citado en Palacios & Jadresic, 2000.

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